miércoles, 2 de abril de 2008

DE CACIQUE AL PRESIDENTE...


"LO QUE OCURRA CON LA TIERRA, RECAERÁ SOBRE LOS HIJOS DE LA TIERRA. HAY UNA UNIÓN EN TODO"
El año 1854, el presidente de los Estados Unidos le hizo a una tribu indígena la propuesta de comprar gran parte de sus tierras, ofreciendo en contrapartida, la concesión de otra "reserva". La carta de respuesta del Jefe Seatle, distribuida por la ONU (programa para el medio ambiente) y más adelante publicada íntegramente, ha sido considerado, a través del tiempo, como uno de los más bellos y profundos pronunciamientos hechos sobre la defensa del medio ambiente.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?, esta idea nos parece extraña.
Si no somos dueños de la frescura del aire y del brillo del agua, ¿cómo es posible comprarlos?.

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva con sigo la historia del hombre piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar de que ella es sagrada, y deben enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, vosotros deberéis dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Una porción de tierra, para el tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las vuestras. Tal vez sea por que el hombre piel roja es un salvaje y no comprenda.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera, o el batir las alas de un insecto. Más tal vez sea por que soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Que resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas al rededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre - todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, el debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre vuestra oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo como es que el caballo humeante de fierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales?. Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales, en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Vosotros debéis enseñar a vuestros niños que el suelo bajo sus pies son la ceniza de vuestros abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a vuestros niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; el es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Vosotros podéis pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, El es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre blanco.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.
Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.
Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿DÓNDE ESTÁN LOS ÁRBOLES?, DESAPARECIERON. ¿DÓNDE ESTÁ EL ÁGUILA?, DESAPARECIÓ.

ES EL FINAL DE LA VIDA Y EL INICIO DE LA SOBREVIVENCIA.

18 comentarios:

Sibyla dijo...

Nestor, haces una exhaustiva investigación de la historia, sobre los pueblos indígenas, que merece nuestro reconocimiento!

Realmente, siento vergüenza ajena, cuando leo y veo, el trato que se le ha dado por parte del hombre blanco.

La realidad es que después de quitarles sus tierras y arrinconarlos en "reservas", las tribus indígenas, hoy día tienen un índice altísimo de alcoholismo, ludopatía y suicidios.Alguien tendrá que rendir cuentas, si no es ahora, tendrá que ser ante Dios.

Mi afecto Nestor, y celebro tu vuelta:)

Waiting for Godot dijo...

Me ha gustado mucho la manera en que lo escribes, la investigación que hay detrás. Gracias por eso. Un fuerte abrazo.

Ana dijo...

Holaaaaaaaa
Te hago una visita rápida!
Solo pasaba a ver como estabas,veo que como siempre,investigando.
Besos

MoHiKaNa dijo...

Me ha encantado esta entrada. Desde luego antes como se queria a la tierra y ahora solo se piensa en una buena casa. Como cambia las cosas, las costumbres y las preferencias.

PD: En cuanto terminemos la investigación te lo mando.


Biquiños.

Princesa_DeAquelViejoReinoPerdido dijo...

Preciosas palabras.
Me recordaron a una canción de Darna:
"Cuanto tardaré en comprar
aire para respirar
si el auga y la tierra en venta están?
Cuanto tardaré en comprar
aire para respirar
si hasta por mi vida he de pagar?"
Es verdaderamente triste como queremos ponerle un precio a cosas que son de todos. Es bastante peor que robar un banco.
El hombre se ha autoproclamado dueño de la tierra. Está en su derecho de destruírla y de acabar con todo lo que hay en ella.
Que tristes somos...
Un besazo Nestor.
A partir de ahora seguiré viniendo a este hermosa fuente de sabiduría;)

Basquiat dijo...

el fin de la vida y el principio de la supervivencia, es así cuando el interés de pocos se intenta superponer al interés de todos.
apasionantes historias, saludos hermano.

CHARO dijo...

Hola Nestor gracias por visitar mi blog,veo que desciendes de Cerecinos y te honra mucho el que pienses y te preocupes del pueblo de tus antepasados, cómo también veo te apasiona todo lo referente a la tierra donde has nacido,te felicito por tu trabajo.charo

Graciela dijo...

Brillante trabajo!!! Néstor, una vez más un Post increible, dá gusto leerte, un beso enorme para vos!!

Juan M. Garcia dijo...

Hola Nestor:
El exceso de trabajo no me habia permitido responder tu comentario en mi blog, pero es bueno saber que ya estas de regreso con nuevos brios y nuevos trabajos para compartir con tus lectores.
Recibe mis mas sinceras condolencias por el fallecimiento de tus familiares. Como tu bien dices, la vida continua.
Un fuerte abrazo Desde Cuba,
Juan

Krika dijo...

Hola Nestor!
Cuanto tiempo que no hablamos ...
Estoy bien ;)
Me gusta mucho sus investiigacion de la história.

Felicitaciones por tu trabajo!

David Carrascosa dijo...

"...pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre - todos comparten el mismo soplo". Increible!!

No conocía este maravilloso discurso aunque he oido hablar algo de él. Tengo un libro muy bueno sobre los Indios de Norteamérica: "Enterrad mi corazón en Woonde Knee" - Dee Brown. Os lo recomiendo.

Buen fin de semana.

d´Agolada dijo...

Otra vez más tengo que decir lo mismo, muy interesante la historia, aunque relate algo tan triste como la situación de los pueblos indígenas. El discurso del jefe indio es realmente emocionante, a ellos les llamábamos salvajes pero con discursos como este tendríamos que preguntarnos quienes son los salvajes. saludos. por cierto, estamos organizando una reunión de blogueros, no creo que puedas venir, estamos un poco lejos jeje pero tenemos un blog donde podemos publicar, así que había pensado que a lo mejor te interesaba participar y contar alguna de tus interesantes historias. Si quieres una invitación para participar pásate por d´agolada y me dejas un comentario con tu mail para que pueda enviarte dicha invitación. saludos desde galicia.

anamorgana dijo...

Y les llamaban salvajes,Dios mio que equivocados. Siento verguenza por descender de alguna manera de esos que esterminarón y no respetamos la tierra como se merece. Encima los pocos que quedadn estan arrinconados.SALUDOSnestor y una vez más gracias por darme a conocer cosas que de otra manera no sabria.
anamorgana

neurotransmisores dijo...

La civilización tiene un precio.

Saludos.

nestor dijo...

NEUROTRANSMISORES: gracias por visitar mi blog y dejar tu mensaje.

La pregunta sería: ¿la civilización para quién? porque si se lo preguntas a los descendientes de aborígenes tendrás una respuesta diferente a tu pensar.

kukilin dijo...

Como decía el jefe Seatle "Lo que ocurra con la tierra, recaerá sobre los hijos de la tierra. Hay una unión en todo" Y creo que la tierra ya ha comenzado a recaer sobre sus hijos; Los científicos se preguntan. ¿Qué está pasando en el planeta?
Pero seguimos envenenando nuestra cama.
Un post maravilloso!
Besitos Nestor♠

asbeirasdoarnego dijo...

indíjenas-nosotros, no hace falta, más que ver el discurso. INPRESIONANTE, me ha gustado esta entrada en especial.

Angela Teresa Grigera dijo...

mE ROBO ESTE POST QUE ME PARECE IMPERDIBLE, ENCONTRAR TU BLOG HA SIDO MUY BUENO, HE LEIDO Y RECORRIDO VARIOS POST Y ME HA GUSTADO MUCHO, DARÉ GRACIAS A ABUELA CIBER DE URUGUAY EL HABER ENCONTRADO ESTE BLOG, DESDE ALLI VINE.

ANNGIELS


www.enmemoriadetuamor.blogspot.com