viernes, 16 de enero de 2009

FELIPE, mi abuelo español

En mi afán de conocer mis raices, hace unos años inicie una investigación sobre mis ascendientes europeos creando el árbol genealógico. De tal investigación, entre familiares, amigos, allegados, archivo comunal de La Criolla, etc. he formado una historia interesante muy cara a mis sentimientos que sumado a anécdotas, vivencias y leyendas voy dando forma a mi libro de historia familiar.

En esta entrada quiero compartir con todos ustedes esta muy ajustada sintesis de la vida de mi abuelo español.

Mi abuelo Felipe había nacido en “Villalpando”, provincia de Zamora, España, el 1 de mayo de 1896. Era el mayor de cinco hermanos de los cuales la menor era argentina. A la edad de 15 años y junto a su padre, Francisco, partieron desde el puerto de Vigo un día cualquiera de 1911. Llegaron a Rosario (Argentina) y a los pocos días viajan a Santa Fe donde esperan al resto de la familia que arribará tres meses después.
Mi abuelo se emplea en una carnicería del Mercadito Norte de la ciudad profesión que aprenderá muy rápidamente. En el mismo lugar de comercio, en una florería, trabajaba una joven emigrante del norte de la provincia de Santa fe, se llamaba Jacinta pero por vender flores la apodaban “Margarita”.
Se conocen, se hacen amigos, luego novios y de esa relación nace Nilda que será mi madre.

Una crisis laboral hace que mi abuelo quede sin trabajo por lo que deciden trasladarse a “La Blanca” (180 km. al norte de la ciudad capital), una colonia agrícola fundada por inmigrantes europeos mayoritariamente italianos y españoles. Allí instalará un almacén de ramos generales y carnicería.Después de varios años, decide con su familia radicarse en “La Criolla” pueblo cabecera del distrito comunal que incluye la colonia mencionada. Muere en 1970.

Me queda la ilusión de desandar algún día el camino de mi abuelo Felipe y rendirle homenaje en su tierra original que, como tantos otros y con tanta esperanza, a una nueva tierra le entregó la vida.

6 comentarios:

David Carrascosa dijo...

Qué bonit y emotivo, Néstor! Cuando yo recuerdo a mis familiares, aunque no hayan hecho nada especial en la vida, me recorre una gran satisfacción de ser yo parte de ese proyectro que trasmitían. O eso pienso.

Espero que vengas pronto por tierras zamoranas. Ya verás que vino tan bueno hay (Ribera del Duero y Toro). Eso sí, no vengas en invierno: mucha tela.

Un fuerte abrazo!!

kukilin dijo...

Me encantò esta breve reseña de la historia de tus raìces. No te imaginas, como me gustaría ahondar en las mìas que tienen que ver con Portugal (por mi abuelo y Galicia por mi abuela) paterna.
Un abrazo assssiiii de grande♥

Sendieva dijo...

Bueno pues yo vivo muy cerquita del pueblo natal de tu abuelo!!! me encantó esta historia, espero que algún día tengas la oportunidad de ver esta tierra que a parte de ser preciosa, para ti será más especial por esto que cuentas...

Muchos besos.

Sibyla dijo...

Hola Néstor!

Decididamente, por parte de tu abuelo Felipe, en tus venas llevas sangre epañola.
Es admirable saber el origen de nuestros antepasados, para hacernos una idea de cómo les llevó la vida y los avatares a terminar viviendo en otro país y otro continente.

Te envío un abrazo fuerte desde España:)

Colo dijo...

Uf qué lindo, tenés muchos detalles de la vida de tu familia...

Como dijo alguien en mi blog, todas las historias de unmigrantes se parecen en algo, y en el esfuerzo realizado sobretodo...

Un abrazo

Ah anoche quise llamar alprograma pero no estaba, o comenzó mas tarde?

Chela dijo...

Es siempre importante encontrar las raices y conocerlas, a veces nos explican muchos de nuestros compartamientos y sueños...Villalpando es un pueblo castellano por el que yo he pasado muchas veces para ir de Galicia a Vascongadas, aunque hay otras muchas posibilidades.

Vigo y Coruña, son dos puertos gallegos asociados a la emigración a América.Nosotros tenemos la imágen de aquellos antiguos barcos preparados para partir llevando la esperanza y las ilusiones de muchas personas a bordo, y también de las tristes despedidas de la partida porque entonces las comunicaciones no eran tan fáciles como ahora y las personas quedaban separadas durante años y con pocos medios para comunicarse, como no fuese a través del lento correo.

¡La emigración es un lazo muy fuerte entre las dos orillas del Atlántico!

Un abrazo afectuoso desde esta orilla.